Muchas personas disfrutan dando consejos, les encanta sentirse útiles y ayudar a otros. No necesariamente lo hacen por puro ego, tan solo por ayudar. Otras personas se mantienen en un segundo plano y prefieren pedir asesoramiento.
¿Es mejor ser el que da o el que recibe consejos? ¿Cuáles son los pros y contras de ambos roles? Aquí no hay una verdad universal. Ambos perfiles tienen puntos a favor y en contra. Todo depende de tu personalidad.
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Lo bueno y lo malo de dar consejos
Ser el que asesora a los demás puede ser gratificante. Ayudar a otros te hace sentir bien y, en cierta forma, proporciona una sensación de poder. Además, al dar consejos estás obligado a pensar sobre la situación y a analizarla desde diferentes perspectivas.
No es algo que te convierta en más inteligente, pero sí en más curioso y sagaz.
Lo malo es que, como en casi todo, puedes cruzar la línea y “aconsejar demasiado”. Está bien dar consejos, pero probablemente no controles sobre todos los temas y no puedas ayudar siempre. Mantener el equilibrio es fundamental.
¿Cómo dar un buen consejo?
Hazlo con el corazón. Por ayudar de verdad a esa persona. No te pongas juzgues, simplemente dale tu opinión sincera.
Escucha activamente al otro y procura ponerte en su lugar para comprender realmente lo que está pasando. Evita imponer tu visión. La idea es que él decida.
Además, sé breve y específico. No alargues demasiado la conversación y entra directamente en lo que le preocupa.
El mayor error que suele cometer el que siempre da consejos es tratar de ofrecer la solución perfecta, una solución que probablemente no exista.
Lo importante es ayudarle a ver las cosas de otra manera para que encuentre su propia solución.
Pedir consejos también tiene pros y contras
Solicitar ayuda y consejos puede ser muy útil, especialmente si estás atascado en una situación difícil. La otra persona puede ofrecerte una perspectiva completamente nueva y darte ideas que nunca hubieras imaginado.
Pero como en todo, si cruzas la línea (pidiendo demasiados consejos), puedes llegar a sentirte inseguro y dudar de ti mismo
¿Cómo recibir buenos consejos?
Toma tus propias decisiones. No dejes que otras personas decidan por ti. Lo único que deben hacer es ayudarte a ver las cosas de manera diferente y ofrecerte sus opiniones y consejos.
También debes elegir a las personas adecuadas. No le pidas consejos a alguien que no te respeta o con el que no tienes confianza.
Piensa críticamente. Evita tomar los consejos de otras personas como verdades absolutas.
Y sé agradecido. Si alguien se toma su tiempo para darte consejos significa que se preocupa por ti.
Entonces, ¿es mejor dar o recibir?
La respuesta a esta pregunta depende de muchos factores, como tu personalidad o el tipo de situación en la que te encuentres.
En general, si eres una persona segura y decidida, probablemente prefieras darlos. Si eres más tímido o inseguro, agradecerás más recibir opiniones de los demás.
En cualquier caso, es importante que tanto si das como si recibes, evites que el ego o la inseguridad controlen tus opiniones.
En resumen, si eres bueno dando consejos, hazlo de corazón; si prefieres escuchar, pide consejo pero toma tus propias decisiones. Aquí no hay verdades universales, depende de ti.

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