El proceso de transformación de la naturaleza a lo largo de las estaciones (primavera, verano, otoño e invierno) es usado por los astrólogos para asociar a nivel material lo que ocurre a nivel espiritual.
Y es que la antigua ciencia de la astrología se basa en la observación de los fenómenos celestes y de su influencia en las distintas áreas de nuestra vida. 
Pero, sobre todo, se trata de la sincronización que tenemos con toda la energía universal.
Es por eso que la carta astral se divide en doce signos. Estos a su vez están agrupados en grupos de tres, estando su esencia determinada por la posición del Sol en las distintas etapas de la estación.
Y es que la astrología sencillamente nos indica, basándose en los ciclos de la naturaleza, cuál es la mejor etapa para sembrar o para cosechar o para esperar.
Los signos cardinales y fijos
El comienzo del ciclo de la tierra en el hemisferio norte fue ubicado en el equinoccio de primavera, es decir, el 21 de marzo, cuando el Sol entra en el signo de Aries, continúa cuando el sol entra en Tauro el 20 de abril y el 21 de mayo entra en Géminis finalizando la estación cuando el 21 de junio el sol entra en Cáncer y comienza el Solsticio de verano.
Es por este proceso cíclico que los signos se dividen en cardinales (que comienzan cosas) como Aries que se ubica la inicio de la primavera, fijos que se encuentran en el momento más pleno de la estación como Tauro y mutables porque transitan ese cambio de una estación a otra, como Géminis.
La primavera y los signos
La primavera es el momento del despertar y la eclosión de la naturaleza. Los días se tornan más largos que las noches y el paulatino calor del sol va liberando el agua acumulada en la tierra durante el invierno.
La primavera representa el renacimiento, los primeros brotes, las flores y es una estación asociada con la alegría, la prosperidad y el florecimiento.
- Aries es el rayo, la semilla, el fuego original que inicia ese período de vuelta a la luz luego de las tinieblas del invierno. Aries es el primer signo del zodíaco porque representa ese momento inicial, la vida, la primera infancia, la pureza, con toda la alegría que la llegada de la luz y los colores en la naturaleza promete. Por eso la energía de Aries es buena para iniciar cosas y eso le da esa fuerza maravillosa y ese optimismo contagiosos que le permiten ser tan creativo.

- Tauro representa la fuerza inicial del carnero y de la primavera más evolucionada y más intensa. Es el momento de la fecundación, de la siembra de esa semilla o esa energía para que se alimente de la tierra. Las flores están en todo su esplendor y la naturaleza empieza un proceso de fecundidad. Para aprovechar este momento uno debe ser consciente de sus talentos y de su íntima relación con la materia lo que caracteriza la personalidad de Tauro y le hace ser persistente, profundo y un enamorado de la vida.
- Géminis ya comenzará a transitar desde el período solar más suave de la primavera hacia el intenso sol del verano en donde los días se hacen más largos y las flores y los frutos están en toda su plenitud y se acerca la intensa aventura del verano. Es por eso que este signo es tan aventurero, curioso y adaptable, porque representa la transición de una estación muy hermosa a una aún más prometedora lo que lo asocia con la adolescencia y le da ese talante juguetón y muy vivaz.
Aries