Tras la inesperada y reciente caída de un
meteorito en los Urales (Rusia), el avistamiento de bolas de fuego en San Francisco y Cuba, y el cercano paso del meteorito 2012 DA14, la preocupación en la Tierra por los cuerpos celestes ha aumentado considerablemente. Científicos y amantes de la astronomía alrededor del mundo se han centrado en la posibilidad de que nuevos elementos puedan impactar en la superficie terrestre causando graves daños sobre la población. Por ello, algunos científicos han ideado un proyecto que incluye la posibilidad de que se puedan destruir asteroides utilizando un rayo láser.
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UN LÁSER PARA PROTEGER EL PLANETA
Ante el posible impacto de un nuevo cuerpo celeste sobre la superficie terrestre, científicos de California han ofrecido una solución a la comunidad internacional, solución que parece haberse visto ya en el cine en alguna película de ciencia ficción. Un rayo láser con la suficiente potencia como para destruir o desviar asteroides, meteoritos y cualquier otro tipo de amenaza interestelar sería el método escogido para proteger a los habitantes de la Tierra de cualquier amenaza externa. Bautizado como “Sistema de Defensa Orbital de Energía Dirigida”, el sistema estaría compuesto por una serie de rayos láseres que se valdrían de parte de la energía solar para conseguir su propósito, preservar a la Tierra de su extinción. La red láser ideada por este grupo de expertos conseguiría, al menos en la teoría, desviar la ruta de cualquier cuerpo celeste para alejarlo de la Tierra o impulsarlo hacia el Sol. Además, eliminar la amenaza no sería la única ventaja de este sistema, ya que se podrían obtener fragmentos que servirían de gran ayuda para la ciencia. De la misma manera, los autores de este proyecto creen que esta misma energía podría usarse para impulsar naves espaciales hacia otros planetas del sistema solar a los que, hasta ahora, ha sido inimaginable viajar.
Aunque pueda parecer imposible a priori, según científicos de la Universidad de California, la humanidad ya está dotada de la tecnología necesaria para lograr construir este rayo láser. El único problema es que todavía no se ha desarrollado a la escala necesaria. Todo es cuestión de tiempo y de inversiones económicas pues, como todo lo espacial, resulta bastante caro.
CÁLCULOS DE LOS BRITÁNICOS
Por su parte, un equipo de físicos británicos de la Universidad de Leicester ha calculado la potencia necesaria para destruir un asteroide como el que, supuestamente, aniquiló a los dinosaurios. El estudio señala que sería necesario un haz de luz con una potencia de 202 teravatios para destruir un asteroide de 7,5 kilómetros de diámetro y así evitar una colisión con la tierra que causaría daños irreparables.
PROYECTO NEOShield
El proyecto internacional NEOShield pretende evaluar las amenazas que pueda provocar cualquier cuerpo celeste cercano a la Tierra. Además, el proyecto intenta encontrar las mejores soluciones para hacer frente a cualquier cometa, asteroide o meteorito en cuya trayectoria de colisión se encuentre el planeta Tierra, sobre todo, después de los impactos que tuvieron lugar en Rusia hace menos de un mes causando más de mil heridos. El tema está tan de actualidad que la semana pasada se reunieron en Viena científicos de las grandes potencias mundiales para evaluar los daños ocasionados por el meteorito caído en Rusia y la trayectoria del último asteroide que se acercó a la Tierra, 2012 DA14.
OTRAS TÉCNICAS PARA PROTEGER A LA TIERRA
Científicos de todo el mundo aportan sus ideas para proteger a la Tierra y a sus habitantes de un posible impacto. Aparte del ya mencionado rayo láser, parece ser que el envío de naves que cambien la dirección de aquellos cuerpos que se encuentren en órbita de colisión con la Tierra es una de las mejores opciones. Del mismo modo, la explosión de cuerpos espaciales con material nuclear podría ser la forma más segura y efectiva, sin embargo, también es la más controvertida.
El próximo asteroide que rozará la Tierra lo hará en 2029. Este es seis veces mayor que 2012 DA14 y pasará a la misma distancia. No obstante, los científicos de todo el mundo parecen tenerlo controlado y tratan de tranquilizar a la población. Sin embargo, cabe una pregunta: ¿Sabrán esta vez si caerán fragmentos o también será una sorpresa para todos?

