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El Sol y la Luna conforman los astros más importantes y conocidos de nuestro Sistema Solar. Para hacerlos más cercanos pese a su remota distancia, desde la antigüedad, muchas civilizaciones han hecho eco a través de muchas historias de sus particularidades, confiriéndoles aspecto y actitudes humanas. Estas historias conforman la mayoría de las veces parte fundamental de la mitología de estas civilizaciones antiguas, como la griega, la mesopotámica, la egipcia, etc.

Mitología del Sol

El Sol es el poder de integración de sí mismo, la totalidad del ser. El principio de individualización y de vitalidad. La expresión másEl sol astro íntima del yo. Representa el ego y la individualidad. El impulso creativo, el futuro, lo que el individuo está tratando de lograr ser. Simboliza la verdad y la integridad. Es el círculo con un punto en el centro. El círculo indica la totalidad, el espíritu divino. El punto significa la semilla de la manifestación individual del espíritu humano. La conciencia dentro de la esfera del Inconsciente Colectivo. El Sol fue personificado como la Fuerza Creadora de la Naturaleza que todo lo penetra. Principio masculino de Paternidad (Dios) y de Autoridad. Se asocia con la capacidad de engendrar.

  1. Mitología Griega: En Grecia Helios, hijo de Hiperión y Basilea, ahogado en el Eridán por los Titanes. Basilea buscando en lo largo del río el cuerpo de su hijo, se durmió cansada y vio en sueños a Helios, que le dijo que no se afligiese por su muerte, que era admitido en el número de los dioses, y que lo que hasta entonces, se llamaba en el cielo fuego sagrado, se llamaría en adelante Helius o el Sol. Es pues el dios solar de la mitología griega. Su esposa divina es Perseis, hija del Océano y Tetis. Le dio varios hijos: Circe, la maga; Eetes, rey de Cólquida, Pasifae, esposa de Minos, y un hijo, Perses, que destronó a su hermano, Eetes, y fue muerto por su sobrina Medea. Enamorado de Rodas, secó la isla que después llevó su nombre, siendo Helios el que se lo dio para honrar a su amante. En consecuencia de esta fábula, la isla fue consagrada al Sol y sus habitantes, que se llamaban descendientes de los helíades, se dedicaron con mayor esmero a la ciudad de Helios, en Laconia. En el mito griego Helios (El Sol), conduce todos los días su carro de cuatro caballos, a través de los cielos. Una mañana cede a las insistentes peticiones de su hijo Faetón de conducir el carro, pero el joven no puede controlar a los caballos. En un principio corren muy por encima de su curso normal y luego se acercan tanto a los campos que se queman. Zeus molesto con tanto desorden lo mata con un rayo.
  2. Mitología Mesopotámica: En Mesopotamia el viejo rey moría en el solsticio de invierno y un muchacho ocupaba su lugar durante un día. Al final de ese día lo sacrificaban. En Grecia se daba un ritual muy parecido, arrastrando a un muchacho en un carro solar con caballos desbocados. Luego emergía el viejo rey, que representaba al Sol, surgiendo de su escondite para renovar su ronda anual.
  3. Mitología Egipcia: En Egipto al Sol en su aspecto de disco solar se le llamó Aten, dios creador universal decretado por el faraón Akhenaton, en su esfuerzo por establecer una religión monoteísta. El Sol naciente recibía el nombre de Khefri: Se le representaba por un escarabajo que empujaba rodando la bola del Sol por encima del horizonte. El jeroglífico del escarabajo evolucionó después hasta convertirse en el signo de Cáncer, asociado con el solsticio de verano. Dios que personificaba al Sol. Era representado como un escarabajo haciendo rodar un huevo, con forma humana que tiene sobre la cabeza un escarabajo o con forma humana con cabeza de escarabajo. Khefri es el Sol atenuado, es decir el Sol de la mañana. Al atardecer o mientras atraviesa las regiones de los muertos y brilla en el mundo inferior. Cuando se le representa como un escarabajo con dos huevos, uno delante y otro detrás, simboliza la mañana y el atardecer. Cuando llegaba al cenit Ra, máxima divinidad egipcia. Emerge del Océano Primordial y asume el nombre de Ra, convirtiéndose en el único dios creador de los dioses, sin auxilio de otra entidad. El dios reinó durante muchos años sobre Egipto, pero desilusionado de su reino terrenal mítico y disgustado por la traición de aquellos a los que había beneficiado con su sabiduría, Ra decidió abandonar la tierra y subir al cielo para castigar al género humano. Para su viaje celeste el dios se sirvió de una barca diurna, Mantz, y otra nocturna, Mashkhet, sobre la cual el dios recorría las regiones infernales. Desde el cielo el dios envió a la tierra su Ojo divino que, asumiendo la apariencia de la diosa Hathor, la de aspecto leonino, exterminó gran parte de la humanidad. El Sol poniente Atón. En un principio era un dios de la fertilidad y que guardaba la vida, terminó simbolizando el sol del atardecer. En algunas versiones se decía que nació de sí mismo del abismo primigenio, sin ayuda de elemento femenino. Era esposo de Mut y padre del dios Khonsu, los tres tenían su templo principal en la ciudad de Tebas, en lo que hoy se llaman los templos de Karnak. Era representado como un hombre de piel azul con una especie de mortero sobre la cabeza y sobre este dos plumas muy altas. Su animal en un principio era la oca, pero luego pasó a ser un cordero, y fue representado con la forma de este animal o con su cabeza y cuernos curvos. También Horus, el dios con cabeza de halcón, rey del cielo. Campeón de la luz contra las tinieblas. Hijo de Ra y esposo de Hathor. Hermano de Seth, tiene dos rostros: a veces es Haroeris El Grande, a veces Harpocrato. Rey de lo espacios aéreos. Sus dos ojos son el sol y la luna. Vela por la aplicación de las leyes. Más tarde se convierte en hijo de Isis y Osiris. Osiris es muerto por su hermano Seth, y éste se hace con el poder. Isis consigue entonces hacerse fecundar por Osiris muerto. Nace Horus y se propone recuperar la herencia de su padre, cuyo asesino persigue. El combate es duro, pierde un ojo (la luna) que Thot va a restituirle, pero consigue castrar a su enemigo. Horus representa la luz y Seth las tinieblas.
  4. Mitología Griega: Horus más tarde fue identificado por los griegos con su dios Sol Apolo, hijo de Zeus y Letona. Su nombre en el cielo era Febo, por conducir el carro del Sol. Era la personificación del Sol y enemigo de los crímenes y de la oscuridad. Según la leyenda nació en la isla de Delos, estando presentes todos los dioses, a excepción de Hera, celosa por su nacimiento. Se atrevió a desafiar el Amor (Cupido) y sus dardos. El hijo de Venus sacó de su carcaj dos flechas, una de las cuales terminaba en una punta de oro e infundía amor, y la otra tenía la punta de plomo e inspiraba odio o el desdén. Cupido dirigió la primera contra Apolo y disparó la segunda a Dafne, hija del río Peneo. Inmediatamente el dios sintió una violenta pasión por la hermosa ninfa que huyó rápidamente y se ocultó a sus miradas. Cuando la perseguía para hacerla suya, el río Peneo la transformó en laurel. Apolo adoptó como símbolo este árbol, siendo luego la corona de laurel la recompensa de los poetas, los artistas y los guerreros. Apolo sufrió la muerte de su hijo Esculapio, médico a quien Júpiter aniquiló con sus rayos por haber resucitado a Hipólito, hijo de Teseo. Apolo en venganza, dio muerte a los Cíclopes que forjaban el rayo de Júpiter y en castigo fue arrojado del cielo y condenado a vagar errante sobre la tierra. Se puso a sueldo de Laomedón, y cuando buscó asilo junto a Admeto, rey de Tesalia, guardó sus rebaños. Jacinto, hijo de Amiclas, era amigo de Apolo. Este se había prestado a enseñarle a manejar el arco y a tocar el laúd. Céfiro sentía por el joven Jacinto especial estima, sin conseguir ser correspondido. Céfiro celoso de Apolo, jugando con Jacinto desvió el disco contra la sien del joven, matándolo. Apolo lo convirtió en la flor que lleva su nombre. Después de un largo destierro, Apolo fue llamado de nuevo al Olimpo y Júpiter le repuso en su cargo. Apolo es el dios al que los poetas han atribuido mayores maravillas. Era el dios de la Medicina, la Poesía y la Música, el protector de los campos y de los pastores. A su vez hermano de Artemisa ( Diana). Padre de Orfeo, es el único dios al que se le atribuyen amores con hombres. Estableció en Delfos el famoso Oráculo. Mató con su flecha la serpiente Pitón, monstruo engendrado del barro procedente del diluvio de Deucalión, con su piel recubrió el trípode sobre el que se sentaba la sacerdotisa que pronunciaba oráculos, llamada la pitonisa. Cada año, a principios de otoño, se retiraba al misterioso país de los hiperbóreos. Hizo germinar los frutos de la tierra, exterminó ratas y langostas. Adivino y músico, tuvo por compañeras a las Musas, hijas de Mnemosina, que eran nueve, cada una con una atribución. Apolo como dios de las artes, le representaban bajo la figura de un joven con una lira en la mano y ceñida la frente por una corona de laurel. Como dios de la luz, le representan coronado de rayos, recorriendo los cielos montado en un carro tirado por cuatro caballos blancos. Como dios vengador hería de muerte con sus flechas a los hombres, pero también los libraba de las enfermedades y de las pestes.
  5. Mitología Romana: También cabe destacar el culto de Mitra importado a Roma desde Persia. Mitra era el dios toro, relacionado con la constelación de Tauro. Se le solía representar de banquete con el Sol. También como a un dios solar que mató al toro sagrado y al caer su sangre en la tierra surgieron todas las plantas y animales.. Se le conocía también como Sol Invictus: el Sol Invencible. Divinidad persa de la luz y la cordura, entendida ésta como la verdad, que gobierna el mundo. Es responsable de dar protección ante un ataque. Se asocia con el fuego y el sol. Protege a los fieles y castiga a los infieles. Se le representaba tocado con un gorro frigio y sacrificando a un toro con un largo cuchillo. También con un carro tirado por caballos blancos. Mitra es el poseedor de la verdad. Tiene una maza para luchar contra el mal.
  6. Mitología Caldea: Para los Caldeos el Sol (Shamash), simbolizaba el poder para administrar justicia. Dios de origen acadio, llamado Utu por los sumerios. Shamash era hijo de Sin. Shamash, como deidad solar, ejercía el poder de la luz sobre la oscuridad y el mal. Debido a esto llegó a ser conocido como dios de la justicia y de la igualdad. Fue juez tanto para dioses como para hombres (según la leyenda, el rey babilónico Hammurabi recibió su código de leyes del dios Shamash). Cuando llega la noche Shamash pasa a ser juez del mundo subterráneo. Shamash no era sólo el dios de la justicia, sino también el gobernador de todo el universo. En este aspecto se le representaba sentado en un trono, sosteniendo en su mano los símbolos de la justicia y de lo correcto, un báculo y un anillo. También se le asociaba a Shamash el puñal. El dios suele ser representado con un disco que simboliza el Sol. Como dios solar, Shamash fue el heroico conquistador de la noche y la muerte que se extendió a través de los cielos en su caballo o, en algunas representaciones, en una barca o carro. Otorgó la vida y la luz. La consorte de Shamash era Aya, que posteriormente fue sustituida por Ishtar.
  7. Mitología Azteca: En la mitología azteca se le representaba con la imagen de Huitzilopochtli: representado por un casco en forma de pista de pájaro. En una de sus manos una serpiente y en la otra un blindaje con cinco ornamentos de la pluma. Fue él quien sacó a los aztecas del mítico Aztlan, situado en medio de un lago, para conducirlos en peregrinación durante más de 200 años, en busca de la Tierra prometida: otra pequeña isla. Huitzilopochtli podría traducirse como “colibrí izquierdo”. Su relación con la izquierda se deriva de que se halla asignado al sur del cosmos, es el guerrero del sur. Este rumbo es el izquierdo del mundo, ya que el camino del Sol, de oriente a poniente lo coloca en esta posición. Como dios de la guerra era adorado por los aztecas. La guerra era una de las formas de obtener esclavos para sacrificar al Sol, para que la sangre del sacrificado, así como su corazón, alimentaran al astro y éste no dejara de caminar en el firmamento, signo que en caso de ocurrir, indicaría lo inevitable: el fin del mundo.
  8. Mitología Fenicia: Los fenicios llamaron al Sol, Baal. Lo adoraban bajo la forma de una piedra negra. Se le representa armado, empuñando una lanza y con la cabeza ceñida por una corona con rayos. Se le consideraba como una divinidad celestial: su voz era el trueno, sus dardos los relámpagos y los lugares de su culto eran elevados para estar cerca del cielo. Tenía una compañera llamada Baalat.

Mitología de la Luna

La Luna está íntimamente conectada con las emociones, afectos y deseos. Influye sobre las emociones y es la mediadora entreel sol mitología el pasado y el presente. Expresa fluctuación, ritmos, respuestas instintivas. Acción de asimilación y de reflejos. Es el semicírculo o círculo incompleto: significa la mente, el espíritu humano en evolución. Los dos cuernos dan idea de dualidad (el conciente y el inconsciente). Las emociones regidas por la Luna suben y bajan según las circunstancias, dando lugar a sensaciones de placer y dolor. La desconcertante diversidad y la evasión.

  1. Mitología Egipcia: En Egipto el dios Luna Tot se le representaba a veces con cabeza de perro, o como un babuino que llevaba sobre la cabeza la Luna Creciente. Se le consideraba mediador del tiempo, escriba de los dioses, señor de la magia y sabiduría. Deidad universal que se trata como masculino. Tot es el que posee y domina la palabra eficaz. Dios de cabeza de ibis. Es la luna cuyo complejo recorrido por el cielo depende de una ciencia de los números excepcionalmente. Tot divide el tiempo, establece el calendario, preside la escritura de la historia. Autentifica las decisiones, legaliza el nombre del faraón, escribiéndolo en el Árbol de la Historia. Escribe las leyes, las cuentas, las historias y el Libro de la Vida. Es maestro de la lengua y la palabra. Conoce los jeroglíficos, las palabras que crean las cosas. Le llaman “La Lengua de Ptah”, lengua del que trae el universo a la existencia, o “El Corazón de Ra”, el pensamiento creador. Suscita lo que desea, conoce las fórmulas mágicas y se le reza para las enfermedades.
  2. Mitología Griega: Para los griegos era diosa de fertilidad. A la Luna Creciente se la asemejaba con la mujer embarazada. A la conjunción del Sol y la Luna, o sea la Luna Nueva, se la relacionaba con el coito entre el hombre y la mujer. En la mitología Griega la Luna era una diosa con tres formas: Artemisa, la virgen cazadora, representando la Luna Nueva con el arco de plata que lleva. Selene, la Luna Llena madura y Hécate, misteriosa diosa del inframundo, a veces descrita con tres cuerpos o tres cabezas. Va errando entre las almas de los muertos y su llegada se anuncia con el aullido de los perros. Artemisa hermana de Apolo, fue en sus principios una divinidad agreste. Convertida luego en diosa de la luz y símbolo de la claridad lunar. Diosa cazadora siempre va armada con un arco y una flecha de oro. Horrorizada por lo que sufrió su madre al darla a luz junto con Apolo, hace voto de no tener jamás contacto amoroso con dioses ni con hombres. Convirtiéndose en símbolo de la belleza virginal, matando a quien intenta poseerla. Los jóvenes de ambos sexos que se consagraban a ella, mantenían por encima de todo su virginidad.
  3. Mitología China: En China la diosa Luna Ch´ang-o, o Heng-o, era esposa del Arquero I, al que se le concedió el elixir de la inmortalidad por haber salvado a la humanidad, al abatir a nueve de los diez soles que salieron juntos amenazando con quemar el mundo. Un día regresó a su casa y encontró que su esposa se había bebido el elixir, por lo que la persiguió hasta la Luna. La liebre lunar ofreció protección a la mujer y lo forzó a desistir de su empeño. Desde entonces es modelo de belleza y modestia.
  4. Mitologías varias: En Japón Tsuki-Yomi es el dios lunar y masculino. En Mesopotamia, Sin era el dios Luna, un viejo con barba. En la mitología India la Luna está donde van las almas de los difuntos. Para los aztecas Coyolxauhqui era diosa de la Tierra y la Luna.

 

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