El síndrome del nido vacío es una enfermedad que afecta a muchas personas, sobre todo mujeres. Se caracteriza por la sensación de soledad y vacío que se experimentan cuando el hijo ya no está en casa.
Es un sentimiento muy duro de sobrellevar que puede llegar a provocar depresión.
¿La buena noticia? Tiene solución. Te daremos cinco claves para superarlo.
Tabla de contenidos
El nido vacío puede ser una oportunidad
Leído así, suena fácil. Y, tal vez pensarás que no es así, pero debes empezar a comprender que se abre una nueva época en tu vida.
Ni peor ni mejor que la anterior, solo diferente. Aprovéchala. Acepta el cambio y ábrete a disfrutar de «tu nueva vida». Sé positiva.
Entiende que ni antes has perdido el tiempo, ni ahora vas a vivir una temporada oscura. Vivirás lo que quieras vivir. Acéptalo. Sin prisas. Sin exigencias.
Simplemente comprende que la vida funciona así. Tus hijos deben “saltar del nido”. Si lo han hecho ya, es lo natural. Lo que debería ocurrir en circunstancias normales.
Explota tu creatividad, invierte tiempo en ti
Si antes dedicabas mucho tiempo a los hijos, ahora puedes y debes invertirlo en otras cosas. Fomentar tu creatividad puede ser una de esas grandes opciones.
Ahora es el momento de arrancar ese proyecto que siempre has pensado hacer, como un curso de pintura, aprender a tocar un instrumento musical o dar vida a cualquier otro proyecto creativo que tengas en mente.
También puedes empezar a salir más con tus amigas, practicar algún deporte, hacer viajes…
Cualquier actividad te ayudará, pero serán especialmente útiles aquellas en las que tengas que implicarte de lleno, de ahí la recomendación de iniciar actividades creativas.
Vive el presente, no te quedes anclada en el pasado
Es importante que vivas lo que está sucediendo ahora. Si piensas que «antes era mejor» solo conseguirás generar más tristeza.
Es normal que tengas recuerdos, que eches de menos algunas cosas, pero no te quedes anclada en eso.
Concéntrate en lo que está pasando ahora y disfruta de la vida. Es importante estar en el ahora para tu bienestar emocional.
Sé flexible, aprende nuevos hábitos
El nido vacío trae consigo un cambio importante. En este momento debes ser flexible. Olvida las rutinas anteriores. Llegó el momento de dejarte llevar.
Si antes los fines de semana eran días para pasar con la familia, ahora pueden ser días dedicados a los proyectos personales que más te motiven.
Busca nuevas formas de disfrutar tu tiempo libre. Debes desarrollar nuevo hábitos en tu día a día. Aunque ahora te parezcan pequeños pasos, serán los que marcarán la diferencia en el futuro.
Enfócate en lo bueno, el nido vacío puede ser positivo
Intenta hacer cosas que te llenen emocionalmente. Piensa qué es lo que realmente quieres hacer o qué esperabas de este momento para “llenar tu nido vacío”.
La felicidad está en ti. Busca en el fondo. Tómate tiempo para reflexionar.
Es importante que encuentres buenos momentos para sentirte mejor y llenes tu vida de energía positiva.
El síndrome del nido vacío puede ser difícil de sobrellevar pero existen formas de superarlo. Aceptando los cambios en tu vida, invirtiendo tiempo en ti misma, viviendo el presente, siendo flexible y enfocándote en lo positivo estarás un paso más cerca de superarlo. ¡Ánimo!

Terapias