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El tarot egipcio es uno de los tarot mas antiguos que se conocen y encierran en si mismo una simbología que ayuda a predecir las situaciones futuras de una manera muy fiable.
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Según la mitología egipcia, los dioses vivían a orillas del Nilo desde mucho antes que los faraones pisaran la tierra, y estos dioses llevaban registros escritos de sus hechos y conocimientos, así como de las enseñanzas de los sacerdotes de aquellos lejanos tiempos.
El Tarot Egipcio fue utilizado mas tarde como Oráculo de los Faraones, tuvo su inicio en un expresionista Papiro superviviente de las dramáticas historias denominadas “El Libro de Thot”.
Según la leyenda Thot, el Maestro de los maestros, llegó a las arenosas tierras de Egipto desde la Constelación de Sirio, mediante un objeto volador, con Siete Sabios que le acompañaron para traer todo su saber a los pobladores del planeta Tierra.
Aquel Papiro desapareció y fue quemado, pero alguien se ocupó de que no se perdiera y su copia apareció más tarde en manos de uno de los hijos de Ramsés II.
Hay una gran similitud entre los grabados del “Libro de Thot” y los grabados en las pirámides y las esfinges. De esos grabados ha derivado la creación de los arcanos mayores que en fusión con las 56 cartas de los palos de copas, bastos y oros que nos identifican la vida cotidiana. Ese conjunto de cartas se les denomina “Tarot Egipcio” y es el que se emplea a través de los siglos y las culturas como método de adivinación.
Setenta y ocho figuras encierran todo cuanto es posible conocer respecto al mundo, tanto visible como invisible. Contienen la esencia vital de todo cuanto el hombre ha podido conocer o intuir, plasmando con símbolos las enseñanzas morales y metafísicas que el pensamiento humano ha sabido acumular a lo largo de los siglos.