Los hay que son buenos amantes y poco más. Los hay que logran una conexión profunda contigo y se convierte en tu mejor amigo, pero en la cama regulín. Y también están los que ni una cosa ni la otra. Cuando estás en pareja encuentras de todo.
Hoy hablaremos de los segundos. De esas parejas con las que estás genial siempre, pero que en la cama la cosa solo es “pasable”.
¿Qué hacer? ¿Merecen más la pena los buenos amantes? La ciencia tiene la respuesta.
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Cuando tu pareja también es tu mejor amigo…
La felicidad puede estar garantizada. Y no lo decimos nosotros, así lo aseguran los científicos de la Escuela de Economía de Vancouver, en Canadá (estudio).
Según los investigadores: “los que son mejor amigo de sus parejas tienen los mayores beneficios de bienestar del matrimonio y la cohabitación”.
Lo que viene a decir que para tu felicidad, y la de la pareja, es vital tener una conexión que vaya mucho allá de los físico.
Ahora bien, ¿qué hacer si no funcionáis en la cama? ¿Merece la pena echar todo por tierra?
¿Qué hacer si tu pareja es mal amante?
Como sabe cualquier pareja, mantener una vida sexual sana y satisfactoria es importante, pero también puede (y suele) ser un reto.
Las obligaciones laborales a veces se interponen. Es relativamente fácil que el ajetreo y el cansancio hagan mella en la intimidad.
No hay que dejarse llevar. Y tampoco tienes por qué echarlo todo por tierra si la cosa no funciona demasiado bien. Hay varias formas de mantener viva la chispa en pareja.
- Reserva tiempo de calidad:
En el acelerado mundo actual, es importante dedicar tiempo al otro. Si quieres que la cosa mejore, programa “noches de cita” cada cierto tiempo y escapadas de fin de semana.
Esto se puede improvisar, claro está, pero a menudo no se hace. Y no hay nada mejor que una escapa romántica para despertar la pasión.
- Explora tu cuerpo (y el suyo):
Aprende lo que te excita y descubre lo que le excita.
Háblalo claramente con tu pareja. No hace falta decir “me encanta esto”, puedes transmitirlo con tu comportamiento en la cama. Incluso podéis comunicaros con juegos de mesa, ahí es un poco más fácil dejarse llevar.
Esto puede hacer que tu pareja se suelte en la cama y mejore vuestra relación.
- Probad nuevas experiencias:
Probar cosas nuevas es una forma estupenda de añadir algo de picante a vuestra vida sexual.
Probablemente tu pareja no llegue al nivel del mejor amante, pero mejorará si se suelta con nuevas experiencias.
Esto puede ir desde comprar un nuevo juguetito para ti o para los dos, hasta preparar situaciones diferentes en la que ambos os dejéis llevar. Échale imaginación, la idea es salir de la rutina.
- Comunícate abiertamente con tu pareja:
Una de las cosas más importantes en cualquier relación es la comunicación.
Si algo no funciona, no tengas miedo de decirlo. La honestidad es clave para garantizar que ambos estéis satisfechos.
Si no hablas de sexo, él no podrá cambiar nada. Si no te gusta algo en la cama, mejor díselo.
Mejor amigo, pero mal amante
¿Vale la pena cambiar de pareja cuando no es buen amante? Esta es la pregunta del millón. Si no os entendéis en la cama, es probable que pienses en esa otra persona con la que sí te entendías sexualmente.
Aquí no es cuestión de conformarte con cualquier cosa, pero tampoco te engañes: cambiar de pareja en busca de la “opción perfecta” puede (y suele) ser extremadamente frustrante.
Nadie es perfecto. Ni ese amante, ni tu pareja actual.
Si tu pareja es un excelente amigo, pero como amante deja un poco que desear, intenta mejorar vuestra relación en la cama (se puede). Es cosa suya y tuya. Según explica la ciencia, vale la pena esforzarse por mejorar el plano sexual cuando la conexión emocional es plena.

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