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A lo largo de toda la historia del cine, muchos han sido los que han abarcado el tema de las casas encantadas, los fantasmas, la vida después de la muerte y un sinfín de relatos de terror, que han cautivado al público en general.

Alejandro Amenábar con su film, “Los Otros”, ha conmocionado a la opinión pública, por la forma que ha tenido de llevar a la gran pantalla, un tema que suscita y ha suscitado tanto interés: la vida después de la muerte, el más allá,… Está claro que quien ha visto la película, ha estado en estado de tensión en todo momento, desde el principio hasta su insospechado fin.

otrosArgumento

Isla de Jersey, 1945. La Segunda Guerra Mundial ha terminado pero el marido de Grace no vuelve. Sola en un aislado caserón victoriano, educa a sus hijos dentro de estrictas normas religiosas. Los niños sufren una extraña enfermedad: no pueden recibir directamente la luz del día. Los tres nuevos sirvientes que se incorporan a la vida familiar deben aprender una regla vital: la casa estará siempre en penumbra; nunca se abrirá un puerta si no se ha cerrado la anterior. El estricto orden que Grace ha impuesto hasta entonces será desafiado. Grace, los niños y quienes les rodean darán un paso inesperado y definitivo.


¿Qué Misterio Esconde la Casa?

De repente, un ruido sobre su cabeza le obliga a mirar al techo. Unos pasos apresurados corretean de un lado a otro. Grace sigue la trayectoria del sonido como si se tratara de un mosquito.
De pronto se hace un repentino silencio.
Algo cae al suelo, armando un pequeño estruendo.

Grace: Esto ya es demasiado…(Mirando al techo.) ¡Lidia, maldita sea, baja aquí inmed…!
Grace ve por la ventana algo que la deja sorprendida. La señora Mills está en el sendero central, hablando con Lidia, que sostiene una cesta con flores.
La señora Mills señala hacia la segunda planta de la casa y la muchacha niega con la cabeza.
Grace entra en la sala y se detiene al pie de la escalera, mirando fijamente a su hija.
Grace: ¿Qué está pasando ahí arriba?
Anne: Nada, mamá. Yo estoy leyendo, tal como me dijiste.
Grace: ¿Lo has oído tu también?
Anne: (irónica). ¿El qué?
Grace sube la escalera. Anne reanuda su lectura.
Anne: “Y el ángel del Señor llamó a Abraham desde los cielos por segunda vez y dijo: “Por mí mismo he jurado, palabra de Yahveh, que por haber tú hecho cosa tal…”
Grace llega al descansillo y mira a su alrededor.
Grace: (a la niña). Sshh…
Un nuevo crujido en la oscuridad.
Grace: ¿Qué ha sido eso, Anne?
Anne: (sin apartar la mirada de la Biblia). No lo sé.
Grace se queda mirando a su hija. Es evidente que la niña sabe algo.
Grace: Anne dime quién está haciendo ese ruido.
Pausa.
Anne: No puedo decírtelo, mamá.
Grace: (con ira contenida). ¡Dímelo!
Anne: Te dije que había alguien en el cuarto y me castigaste. ¡Ya no sé qué decir!
Grace: (abalanzándose sobre la niña). ¡Anne, quiero la verdad!
Grace sujeta a su hija por los hombros.
Grace: Dime si hay alguien aquí arriba y dónde está.
Anne mira a su madre en silencio. Luego señala tras ella.
Grace se vuelve: vemos una puerta al fondo del pasillo. La luz se filtra por los resquicios, perfilando su silueta en la oscuridad.
Anne: Ahí. En ese trastero.
Grace camina lentamente hacia la puerta. Aunque es una mujer valiente, es evidente que está muy nerviosa. Llega a la puerta, introduce una llave en la cerradura, la gira y abre lentamente….
Permanece durante unos segundos en el umbral, mirando hacia el interior con precaución, como si no se atreviera a entrar.
Anne: ¡Mamá…, Mamá….!
Grace mira a la niña.
Anne: (cubriéndose la cara con una mano). ¡Se cuela mucha luz! Tienes que decidir…O entras o te quedas.
Grace traga saliva. Entra y cierra la puerta tras ella.
Grace mira a su alrededor. La sala tiene más muebles que el resto de la casa, como si hubieran sido almacenados.
Hay tantos recovecos que resulta difícil hacerse una idea de todo el espacio, y, mucho menos, de saber si hay alguien escondido tras una esquina.
Grace avanza y se coloca en el centro. Su mirada se queda perdida, como si prestara más atención a lo que pueda oírse.
Nos acercamos lentamente a su oído…
Muy levemente, mezclado con el ruido de las hojas del jardín, percibimos una amalgama de susurros desdibujados, hasta el punto de que resulta casi imposible distinguir lo que dicen.
Resuena una especie de gemido sobrenatural seguido de una respiración intensa. Grace retrocede intentando situar la procedencia de las voces, pero aunque éstas parecen sonar justo a su lado, no tienen una localización específica.
Voz de la Anciana: Ella está aquí, ella está aquí…
Voz de Víctor: Mamá, dice que ella está ahí…
Voz de la Anciana: Nos está mirando. (La voz deriva en un gemido lastimero.) ¡Nos está mirando!
Voz de Mujer: Sshh…
Grace abre bien los ojos, intentando desmenuzar lo que tiene delante, pero sólo ve un par de muebles y una pared.
Descubre que la puerta de la sala se encuentra abierta, y además se cierra lentamente. El hecho de que al otro lado sólo haya oscuridad hace imposible comprobar quién está tirando del pomo.
Corre hacia la puerta y sale al pasillo.
Grace avanza a paso rápido hacia su hija.
Grace: ¿Dónde han ido?
Anne: Acaban de pasar por aquí. ¿No los has visto?
Grace: ¿Por dónde han ido?
Anne: (apuntando en varias direcciones). Por ahí, y por aquí…Y también por allí.
Al fondo del pasillo, en la penumbra, parecen cerrarse al menos dos puertas.
Anne: Están en todas partes. Dicen que la casa es suya.
Grace desciende a toda prisa por las escaleras, y se coloca en el centro del vestíbulo, mirando frenéticamente en todas direcciones.
Anne: Y también dicen que van a quitar las cortinas.
Nota: Extraído del: Guión cinematográfico original de Los Otros. Alejandro Amenábar. Editorial Suma de Letras S. L. Madrid (2002).


Fuentes consultadas para la elaboración de este artículo:

ON LINE

http://cultura.fnac.es/

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https://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/amenabar.htm

https://es.wikipedia.org/wiki/Los_otros_(pel%C3%ADcula)


Artículo elaborado y publicado por   Gabinete de Tarot Alicia Galván  exclusivamente para www.aliciagalvan.com  .

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